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jueves, 23 de octubre de 2025

JAZZ - LILITH


Con mis ojos escucho, con mis ojos
de menta y de cristal desmesurado.

Con mis ojos de piano en el ocaso,
con mis ojos de tigre y de cerezo.

Con mis ojos escucho los acordes,
los desgarrados sones de la tarde,
los sones del amor y del sollozo,
los muslos que se acercan por el cielo.

Con mis ojos escucho tantas selvas,
tantas selvas de furia y de carbunclos.

Con mis ojos de piano, con mis ojos
de hoguera abandonada en el desierto.

Los acordes se rompen en el canto,
los acordes se quiebran en los árboles,
los muslos se acercan por el cielo,
los muslos de magnolia y de ceniza.

Con mis ojos escucho los dos muslos,
con mis ojos de menta y de asesino,
con mis ojos de músico extraviado.

 

 

j.e.cirlot 

lunes, 24 de febrero de 2014

Regina Tenebrarum..



Como si los leones devorasen tu cuerpo, y tu sangre
  corriera sobre el mármol escaso.
 Así te miro, pensando
  en el sagrado día de tu muerte,
  cuando un sepulcro inmenso beberá tu hermosura
  quemada por el tiempo.
 Habrás sido una música ciega en lo alto de un muro.
 Mi larga maldición te pertenece como tus propios huesos,
  llévatela contigo a la tierra.
 Tenebrosa, ¿de qué te sirve tanto oro
  confundido con plata?
 No podré ver tu muerte, comprobar tu agonia;
  sólo tendré una escueta noticia inacabada.
  la certidumbre del lugar ocupado por tus «restos»
  y la seguridad mayor de que no he de nombrarte
  cuando me refiere a mis ángeles clarividentes, erguidos.


Los trozos de tu cuerpo estarán en mi recuerdo,
  no entre las garras de las fieras.
 Tu fragancia infernal aún será mía.
 Las letras de tu nombre descompuesto formarán otros nombres
  y en la pradera violeta crecerán otras torres
  en los atardeceres prolongados por la sed hacia el pozo
  donde tú, entonces, vivías
  cuando el cielo era rojo y los árboles escarlatas crecían.
 Así acontece ya con cada instante.
 El sonido es la muerte que todavía resiste
  y levanta, sin manos, un gesto hacia lo vivo.
 Oye mi corazón; se está moviendo.
 Y esta música horrenda que no le conmueve
                                                         soy yo.


Ven a verme llorar,
  no lloro con los ojos ni con el pensamiento;
  lloro con las entrañas, con los dedos quemados,
  con la frente rajada por cuchillos
  y con la llaga en llamas que yo todo soy.
Desciende del palacio, ven
  a verme llorar.


Verás un monasterio cuando se despedaza
  y verás dos mil años en sólo unos momentos,
  o en un tiempo tan largo que la historia del mundo
  no llena su interior.

sábado, 7 de diciembre de 2013

8' wands..

       ¡Homenaje a la montaña de Ormuzd,   
                                  de donde descienden las aguas a la tierra!   
                                                  ¡Homenaje a mi propia alma!  
                                                                      ZEND-AVESTA          
Homenaje
                               
Mi alma es la ventana donde muero.
Mi alma es una danza maniatada.  
Mi alma es un paisaje con murallas.
Mi alma es un jardín ensangrentado.  
Mi alma es un desierto entre la niebla.
Mi alma es una orquesta de topacios.  
Mi alma es una rueda sin reposo.
Mi alma son mis labios que se abren.  
Mi alma es una torre en una playa.
Mi alma es un rebaño de suplicios.  
Mi alma es una nube que se aleja.
Mi alma es mi dolor, mío, por siempre.  
Mi alma es el naranjo azul que arde.
Mi alma es la paloma enajenada.  
Mi alma es una barca que regresa.
Mi alma es un collar de vidrio y llanto.  
Mi alma es esta sed que me devora.
Mi alma es una raza desolada.  
Mi alma es este oro en que florezco.
Mi alma es el paisaje que me mira.  
Mi alma es este pájaro que tiembla.
Mi alma es un océano de sangre.  
Mi alma es una virgen que me abraza.
Mi alma son sus pechos como astros.  
Mi alma es un paisaje con columnas.
Mi alma es un incendio donde nieva.  
Mi alma es este mundo en que resido.
Mi alma es un gran grito ante el abismo.  
Mi alma es este canto arrodillado.
Mi alma es un nocturno y hay un río.  
Mi alma es un almendro de oro blanco.
Mi alma es una fuente enamorada.  
Mi alma es cada instante cuando muere.
Mi alma es la ciudad de las ciudades.  
Mi alma es un rumor de acacias rosas.
Mi alma es un molino transparente.  
Mi alma es este éxtasis que canta
golpeado por armas infinitas. 

Juan Eduardo Cirlot