Mostrando entradas con la etiqueta Leopoldo María Panero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Leopoldo María Panero. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de junio de 2015

Requiem



                                         

Yo soy un hombre muerto al que llaman Pertur. 
En la cena de los hombres quién sabe si mi nombre 
algo aún será: ceniza en la mesa 
o alimento para el vino. 
Los bárbaros no miran a los ojos cuando hablan. 
Como una mujer al fondo del recuerdo 
yo soy un hombre muerto al que llaman Pertur. 



l.m.p.      






sábado, 26 de abril de 2014

Teoría..

4.


Las llaves de una puerta que no se abrirá nunca
en el fondo del mar
negación de la ola, fragilidad inmensa
las noches son frías en Marruecos, lo decía O.
[a quien también gustaban las ostras] los pájaros
como Gulliver clavado por medio de estacas, o vampiro
en el fondo del mar
                            el terciopelo
cantaba una amarga, endurecida canción
en el desierto hace frío
caía nieve del cielo
o como si lloviera piedras
que dan el sueño, perlas
color del fuego, fuego
en que arde la bruja: bruja
de chocolate: son frías
como el fuego
llama de cristal [de lo vencido
nace un resplandor, o flores
                                          hongos
                                                     Ulm
ganó en la batalla todo menos su vida
que hubo de perder para ganarla Ulm
vivía en los bosques y muerto el leopardo
que defendía [junto con el lobo, y un tercer animal
de cuyo nombre no quiero acordarme]
la entrada a la montaña, y los árboles cortados
vaguedad precisa si no se quiere
flotar es lo mejor es hundirse aquellos ojos
de ahogado que ya no miraban
quizá porque veían [con los huesos
de un ahogado puede hacerse un pastel
                                                  con los huesos
con una planta carnívora Ulm
derrotó a ejércitos armados tan sólo de caballos
groseros y móviles la espada
la espada
             [espadas
antiguas sollozan entre las ramas           Espada
en la roca, o nudo
luna torre espejo
mudo
ya no era un mono dame
tu mano niño de cabellos verdes
que no tienes manos.

l. m. p


lunes, 20 de agosto de 2012

El baccarrá de la noche

                             

¿Quién me engaña en la noche, y aúlla
pidiéndome que salga, que salga a la calle y camine,
y corra, y atraviese las calles como perro rabioso
las calles desiertas en que es siempre de noche,
buscando locamente el baccarrá en la noche?

¿Quién despierta, qué hembra mortal o pájaro para decirme
que aún vivo, que aún deseo, que tengo
todavía que imprimir una última dirección a mis ojos
para buscar el baccarrá en la noche?

¿Qué uñas escarban mi vejez, y qué mano que no perdona
tortura mi muñeca, conduciéndome
como a un lugar seguro, al baccarrá en la noche?

¿Qué mano de madre, qué oración susurran
luna tras luna los labios de la luna
gritando en medio de la calle a solas
descubriéndome en la acera, denunciando a todos
mi testamento secreto, mi pavor y mi miedo
sin descanso de encontrarme, no sé si hoy quizás,
                           tal vez mañana, jugando
ya para siempre al baccarrá en la noche?



L. M. P.