jueves, 8 de agosto de 2013

2: H. P. Lovecraft



Hay hombres que hablan solos con su sombra

Y clavan en la luna de jacinto

Dones de clara luz, color extinto,

Mas este nada sino espantos nombra.

Dudosa de su curso va la alfombra

Poblando de arabescos el recinto.

No hay nadie. Estoy aquí. No soy distinto

Al rey que hace prodigios y se asombra.

Del triste Marte en clámides de amonio

El Morador Fatal envió su frío

Mandato, que es un ángel o un demonio.

Una cosa perdí, sin ser su dueño:

Fantasma acaso, palidez de estío

Disuelta en el aroma de mi sueño.


E.G







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